El primer pedacito de fondos aprobados por la Unión Europea para reconstruir a la economía comunitaria tras la infección del coronavirus–los conocidos como “Next Generation”– ya vienen de camino de España. Vamos a colaborar con centros tecnológicos de todo el país en tres consorcios y aportar nuestro saber hacer en el mundo de la inteligencia artificial.
El proyecto, liderado por el centro tecnológico asturiano CTIC, lleva por nombre CELIA –y cuenta también con la implicación, como socios, del ITG de Galicia, el ITCL de Castilla y León, el CATEC de Andalucía y nuestra propia casa– y tiene como objetivo principal estudiar el jugo que se le pueden sacar a lo que en inteligencia artificial se conoce como datos estructurados. Es decir, aquellos que no son números. ¿Cuáles son? Fácil. Las imágenes y las palabras. Las aplicaciones son muchas: por ejemplo, las imágenes pueden tener múltiples utilidades en el campo de la medicina. Los médicos podrán tener un mayor grado de precisión a la hora de dar sus diagnósticos. No solo eso. También tiene otras utilidades en campos mucho más diversos, como en el del vehículo autónomo que necesita también de analizar un montón de imágenes para poder tomar determinadas decisiones en momentos complicados, como cuando hay peligro de un choque o de un atropello. La inteligencia artificial ayuda a la máquina a poder tomar la mejor decisión posible.
La otra base sobre la que se asienta el programa tiene que ver con las palabras. El objetivo es el de, por ejemplo, que las máquinas puedan analizar de forma rápida los historiales médicos para ayudar a los doctores a tomar decisiones mucho más rápidas. O, en el ámbito industrial, esta rama de la inteligencia artificial permitiría el análisis de los partes de calidad ambiental con el mismo objetivo, para que los empresarios o directivos puedan tomar mejores decisiones a la hora de recortar los gases contaminantes de sus fábricas.
Además de CELIA, se van a lanzar dos proyectos más relacionados con la inteligencia artificial. Uno de ellos está bautizado como AI4ES y tiene como objetivo investigar la inteligencia artificial desde el otro punto de vista. El de los números puros y duros. El otro, liderado por ITI, que el nombre de Iberus, y cuyo interés es el de aplicar la inteligencia artificial a un campo ya muy concreto, el de las patologías degenerativas neuromusculares y del esqueleto. Bruselas tiene previsto inyectar en España 140.000 millones euros para su reconstrucción económica y ayudar al país a levantar la cabeza tras el impacto de la crisis. Algunos ministerios ya han comenzado con las convocatorias de las ayudas que, poco a poco, van concretándose ya en proyectos.