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La reciente edición de Meta Connect 2025, conferencia anual de Meta donde presentan sus últimas novedades, ha vuelto a situar en el centro del debate la complementariedad entre la IA generativa y los mundos virtuales o metaverso. Entre los nuevos modelos de gafas XR que se presentaron, donde queda patente que la Realidad Aumentada/Mixta dominará el mercado los próximos años, hay que prestar especial atención a las Meta Ray-Ban Display que parecen continuar los avances planteados el año pasado con el proyecto Orion sobre interacción con gestos, y recientes avances en el proyecto Aria Gen 2 sobre reconocimiento de objetos. Estas gafas inteligentes con pantalla integrada en uno de los cristales se acompañan de una pulsera de control gestual llamada Neural Band que interpreta señales musculares del antebrazo para permitir interacciones sin tocar montajes físicos.

Pero además, a través del uso cada vez más sofisticado de la inteligencia artificial generativa, estas gafas nos invitan a imaginar un mundo donde los límites entre lo físico y lo digital son cada vez más difusos. En una de las demos, se planteaba cómo a través del reconocimiento de objetos mediante visión por computador, se le podría pedir al dispositivo que nos ayude a elaborar una receta con los ingredientes que tenemos en la mesa, paso a paso. Lo interesante de este avance no es solo la capacidad de ver hologramas o acceder a funciones inteligentes desde unas gafas ligeras, sino la posibilidad de personalizar radicalmente los espacios virtuales que nos rodean. Meta planteó cómo la IA generativa puede ayudar a crear entornos inmersivos en cuestión de segundos. Para ello presentaron el Meta Horizon Engine, un motor para dar vida al metaverso, y el Meta Horizon Studio, un editor que incluye herramientas de IA generativa para facilitar a los creadores poder poblar estos mundos virtuales de forma rápida. Pero lo realmente interesante sería que esta personalización sucediese en tiempo real, de modo que este metaverso se adaptase a los gustos de cada persona. Esto abre la puerta a un futuro en el que cada usuario pueda habitar un mundo híbrido —parte real, parte digital— diseñado a medida.

Para que este Metaverso sea una realidad, se necesitan proyectos pioneros que sienten las bases. Es precisamente en este punto donde se enmarca nuestro trabajo. Desde el grupo de investigación de Human-Computer Interaction (HCI) de ITI nos enfocamos en la investigación avanzada de tecnologías XR con el objetivo de mejorar la interacción y facilidad de uso de estos sistemas. Llevamos más de cinco años trabajando en esta línea, apoyando a organizaciones y empresas en su transformación digital, y liderando investigaciones que abordan los retos y potenciales de estas tecnologías para facilitar su integración en ámbitos como la salud o la industria.

Actualmente, a través del proyecto CUIDAR, financiado por IVACE-FEDER y en cooperación entre los centros tecnológicos ITI (IMDEEA/2025/36) y AIJU (IMDEEA/2025/46), nos centramos en contribuir a este futuro en el que cada persona puede, no solo habitar mundos pre-construidos, sino personalizarlos casi instantáneamente con los contenidos que prefiera gracias a tecnologías como la IA Generativa. Esta innovación disruptiva tiene un potencial transformador para nuestra sociedad ya que, más allá de aspectos hedónicos, puede representar la diferencia en ámbitos como la salud, en los que la personalización de las experiencias es clave para el éxito terapéutico. CUIDAR es un proyecto en el que terapeutas y pacientes son capaces de crear sus propios espacios terapéuticos inmersivos en los que, a través de unas gafas de Realidad Mixta, pueden habitar un espacio en el que conviven lo físico y lo virtual de una manera armónica y complementaria.

Recuerdos positivos, espacios seguros, objetos evocadores, sonidos familiares… El objetivo es crear un entorno favorable para la intervención terapéutica empleando modelos de IA generativa que permitan incorporar a la experiencia inmersiva estos elementos personales. Puede ser en forma de un objeto virtual que recuerde a un objeto personal que la persona tenía hace tiempo como un juguete de la infancia, o bien poner de fondo un sonido o música que le relaje, cambiar la iluminación del entorno con solo pedirlo, o decorar la habitación con cuadros y plantas digitales a voluntad. Además, gracias a la IA también es posible introducir en estos espacios terapéuticos objetos físicos reales que cobren un sentido específico dentro de la experiencia digital. Por ejemplo, a través de las cámaras de las gafas de Realidad Mixta se podría detectar dónde están las ventanas de la habitación, y cambiar lo que se ve a través de la ventana por una playa paradisíaca o un frondoso bosque.

Además, estos entornos personalizados son adaptables ya que son capaces de recopilar cantidades ingentes de información de su entorno, tanto físico como de los propios usuarios. No es lo mismo llevar a cabo una sesión terapéutica en un despacho, en una sala abierta o en un jardín. Debemos ser capaces de adaptar las experiencias al lugar donde transcurren y, para ello, conceptos como el conocimiento espacial (spatial awareness) se vuelven cruciales. E igualmente importante se vuelve conocer a las personas que llevan puestas nuestras gafas de XR. Su interacción, su manera de percibir las cosas o de reaccionar a distintos eventos, cambia según sus condiciones y su estado psico-cognitivo. A través de sensores no intrusivos, podremos modular distintos aspectos de la experiencia inmersiva para adecuarlos a las circunstancias particulares de cada persona usuaria.

El proyecto CUIDAR materializa la verdadera promesa del Metaverso: más allá del entretenimiento, se posiciona como una herramienta de profundo impacto social. La clave de esta nueva generación de experiencias interactivas, como bien afirmó Mark Zuckerberg en la Meta Connect 2025, es preservar la «sensación de presencia». Nuestra investigación demuestra que este objetivo se alcanza a través de la co-creación, el proceso que transforma a las personas en autoras de sus propios mundos. Al poner la IA Generativa en manos de pacientes y terapeutas, damos forma a un futuro digital más humano, personalizado y verdaderamente terapéutico.

Autor
José Luis Soler Domínguez | Investigador I+D+I experto- ITI