En el marco del Día Mundial de la Salud, ITI, centro tecnológico especializado en TIC, reafirma su compromiso con el desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la salud mental, uno de los principales retos sociales y asistenciales de la actualidad.
El incremento de problemas como la ansiedad, la depresión o la soledad, junto con la creciente presión sobre los sistemas de atención, pone de manifiesto la necesidad de complementar la atención psicológica tradicional con herramientas más accesibles, personalizadas y adaptadas a las necesidades de cada persona.
Proyectos de I+D+i: tecnología al servicio de la salud mental
En este contexto, ITI impulsa proyectos de I+D+i en los que aplica inteligencia artificial (IA) y tecnologías inmersivas para investigar nuevas formas de intervención terapéutica. El objetivo es trasladar el conocimiento tecnológico a soluciones con impacto real en la práctica clínica y en el bienestar de las personas.
Entre estas iniciativas destaca el proyecto cuidAR, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) con expediente IMDEEA/2025/36. Junto al Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (Aiju), ITI investiga el uso de inteligencia artificial generativa y realidad mixta para el diseño de experiencias terapéuticas inmersivas. Estas tecnologías permiten adaptar los entornos virtuales al contexto real del paciente, facilitando el reconocimiento de objetos físicos que el usuario tenga a su alrededor y que pueden formar parte de la experiencia inmersiva, por ejemplo, para la asistencia en tareas cotidianas o la terapia ocupacional. A su vez, la IA generativa resulta fundamental para la personalización de los entornos inmersivos, ya que permite crear y modificar escenarios a medida para que respondan a las necesidades específicas de cada paciente, favoreciendo intervenciones más cercanas, contextualizadas y eficaces.
Para validar los resultados del trabajo desarrollado, el proyecto cuenta con la colaboración de empresas y asociaciones como la Fundación ACAVALL, Fundación SASM, Play&Go, Innoarea, DomusVi y el European Institute of Exercise and Health (EIEH).
A esta línea de investigación se suma el proyecto Prev-ED, centrado en la prevención de trastornos de la conducta alimentaria. El proyecto, financiado por la Agencia Estatal de Investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y en el que también participa la UIC de Barcelona, se dirige especialmente a adolescentes y jóvenes. Durante el proyecto se ha desarrollado una experiencia de realidad mixta para terapias grupales, que permite crear un entorno seguro y controlado en el que los participantes pueden entrenar estrategias de regulación emocional. Esta iniciativa refuerza el enfoque preventivo y personalizado de ITI en el ámbito de la salud mental.
ITI MIND: de la investigación a la práctica clínica
Más allá de estos proyectos recientes, ITI cuenta con varios años de investigación consolidada en la aplicación de la realidad mixta a la salud mental. Toda esta trayectoria ha dado lugar a ITI MIND, una plataforma que integra tecnologías inmersivas, en concreto realidad mixta, y gamificación para complementar la terapia tradicional.
Concebida inicialmente como una herramienta de apoyo para los profesionales sociosanitarios, la solución permite al paciente utilizar unas gafas de Realidad Mixta para transformar las sesiones terapéuticas en experiencias más dinámicas, motivadoras y personalizadas, contribuyendo a mejorar la adherencia al tratamiento y su bienestar físico y emocional.
En palabras de Patricia Pons, responsable del grupo de investigación en Human-Computer Interaction (HCI), “ITI MIND es la evolución natural de todo el conocimiento tecnológico consolidado en proyectos previos como ARCADIA o AWARE-XR. Trabajar aspectos como la regulación emocional y la atención plena es fundamental para el bienestar, no solo en el sector salud sino en ámbitos como la educación o el deporte, y la realidad mixta nos ofrece una ventaja única para apoyarlo: no aísla a la persona. Al no perder de vista el mundo real, el usuario puede realizar dinámicas amenas y gamificadas manteniendo en todo momento el contacto visual con su entorno y con el profesional que le acompaña. De este modo conseguimos una herramienta que facilita el acompañamiento psicológico haciéndolo mucho más seguro, cercano y motivador”.
Con esta apuesta, ITI refuerza su papel como puente entre la tecnología y el ámbito sanitario, acercando la innovación a la práctica clínica. Pero, sobre todo, avanza hacia un modelo de innovación más humanizado, que sitúa a las personas en el centro del desarrollo digital.